1- Introducción
En el marco de las políticas de desarrollo e inclusión social que se llevan adelante desde el Estado Argentino, el Programa Conectar Igualdad (PCI) tiene por objeto reducir la brecha digital educativa. Para ello, brinda capacitación, contenidos y equipamiento con modalidad 1 a 1 a todos los alumnos y docentes de escuelas secundarias públicas y de educación especial de todo el territorio nacional. También en los institutos de formación docente se entregan computadoras a los estudiantes y profesores de carreras correspondientes a enseñanza media y especial.
Desde el PCI, se promueve la inclusión digital, contribuyendo al desarrollo de los pisos tecnológicos y conectividad de las instituciones de educación media, y a la transformación de los modelos de enseñanza, dinamizando los procesos de aprendizaje en el marco de las competencias para el Siglo XXI, incorporadas en la Ley Nacional de Educación.
El PCI es desarrollado, de manera conjunta por distintos estamentos de gobierno nacional: el Ministerio de Educación; la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES); el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios; y la Jefatura de Gabinete de Ministros. Este esfuerzo colectivo, implica la clara visión del derecho a la educación y la inclusión social como principio regente de las políticas educativas en nuestro país.
Asimismo, se hace necesario el diseño e implementación de una estrategia de Seguimiento, Evaluación e Investigación que acompañe la gestión del cambio que el modelo 1 a 1 propone en las escuelas del país. La propuesta es conocer, evaluar y comprender los impactos que la implementación del PCI tiene a nivel: institucional, curricular, interpersonal y social así como en los procesos de enseñanza y aprendizaje, en las escuelas y comunidades educativas de todo el país. Por eso, su actividad se centra en registrar, documentar y analizar los procesos e impactos del PCI, para retroalimentar la implementación del Programa y fortalecer y proponer acciones de mejora.
En consecuencia, los informes y recomendaciones surgidos de la evaluación y el seguimiento del PCI, posibilitarán el aprovechamiento pedagógico de las TICs en función de mejorar la calidad educativa y favorecer la inclusión digital de los alumnos, el desarrollo institucional y de las familias y comunidades.
2- Marco de evaluación
El PCI y su evaluación, en tanto política social educativa, representa un desafío, al menos, en dos sentidos: el primero, por el carácter universal de dicha política y su apuesta hacia una inclusión digital, que impacte en la reducción de las brechas educativas y sociales. El segundo, en el carácter innovador del proceso de evaluación de la distribución de computadores con el modelo 1:1, del cual sólo se registran pocos antecedentes experimentales.
3- Resumen Ejecutivo del Informe de Avance de resultados al año 2010
En el año 2010, en el marco de la primera etapa de implementación del PCI, con el fin de generar insumos para la revisión y mejora en su desarrollo, desde la estrategia de Seguimiento y Evaluación del PCI se realizó un estudio de campo que abarcó: 39 escuelas de nivel medio; 366 entrevistas a miembros de la comunidad educativa y 1162 encuestas de percepción sobre los objetivos del Programa.
En este sentido, se desarrolla una breve síntesis del estudio de referencia:
De un total de 89 escuelas receptoras de equipamiento del PCI, 39 fueron visitadas por el equipo de evaluación y seguimiento: 21 correspondieron a la provincia de Buenos Aires, 8 a Santa Cruz, 4 a la de Entre Ríos, 3 a Mendoza, 2 a Misiones y 1 a Corrientes. Las escuelas visitadas representaron un 44% de las netbooks entregadas por el programa en el período agosto – octubre del 2010
Las escuelas observadas reflejaron situaciones muy diversas en cuanto al perfil socioeconómico de sus estudiantes, los indicadores educativos y la incorporación de TIC en sus proyectos institucionales.
Equipamiento
En relación al equipamiento informático previo a la llegada del PCI, el promedio por escuela era de 15 computadoras y de 27 alumnos por computadora. Con la llegada del PCI, las escuelas tienen una computadora por alumno y por docente (modelo 1 a 1). El incremento en materia de acceso y equipamiento ha sido muy significativo.
Las escuelas reportaron niveles de equipamiento conforme con lo esperado en el proceso de implementación del programa: la entrega de las netbooks resultó congruente con la matrícula. En algún caso, en que se registraron divergencias, se debieron principalmente a problemas en el proceso de carga de datos.
En relación al porcentaje de netbooks destinadas a los docentes existieron algunas disparidades; ya que no se logró en su totalidad, la proporción establecida en el programa (prevista en el 10% de las recibidas por los estudiantes). Pero en el transcurso de la evaluación e implementación del Programa, el comité ejecutivo tomó la decisión de entregar una computadora por docente.
Las escuelas indicaron que su equipamiento presenta un estado de mantenimiento y funcionamiento óptimo (25%) o bueno (30%). Sin embargo, un 37% mencionó un estado regular.
Percepciones
Los directivos de las escuelas visitadas, expresaron un porcentaje de satisfacción alto o muy alto, en un 57,5%, respecto del PCI. Ninguna de las escuelas visitadas mostró un grado de satisfacción bajo respecto de la implementación del programa.
Los padres, madres, directivos y docentes de la educativa manifestaron estar muy de acuerdo sobre la contribución significativa del PCI respecto a la mejora de la escuela pública (50,4%). Un 34,5% expresó estar de acuerdo con esa afirmación. Por lo que se podría afirmar que tanto directivos como otros miembros de la comunidad educativa creen que el Programa incidirá positivamente en la mejora de la escuela.
Brecha digital y desigualdad social
Las percepciones de los padres, madres, directivos y docentes sobre el aporte del PCI respecto de la reducción de las desigualdades y la promoción de más y mejores oportunidades educativas es explícito: el 84% manifestó estar de acuerdo y muy de acuerdo con la idea que el PCI ofrece posibilidades para generar una mayor igualdad de oportunidades entre los jóvenes. Asimismo, el 61% de los alumnos consideró que el PCI puede contribuir a una mayor igualdad de oportunidades.
El 88% de los padres, madres, directivos y docentes consideran que, partir del programa, las escuelas deberían acercarse a otras organizaciones existentes en las comunidades. Sin embargo, llama la atención que, un 48,9% de los estudiantes tuvo un menor acuerdo y que el 35% es indiferente a este tema.
Prospectiva de la escuela en relación con el PCI
El 89% de los padres, madres, directivos y docentes estuvieron muy de acuerdo/de acuerdo en que las netbooks pueden modificar las formas de enseñanza.
El 98% de los padres, madres, directivos y docentes y el 83 % de los alumnos coincide en la necesidad de que los profesores se formen y capaciten para incluir las netbooks y TIC en el proceso de enseñanza y de aprendizaje.
4. Conclusiones del Informe de Avance de resultados al año 2010
Del análisis de las visitas, entrevistas y encuestas realizadas, se presentan sintéticamente una serie de conclusiones que son fuente de reflexión para el Seguimiento y Evaluación del PCI.
La etapa inicial de implementación del PCI está fuertemente atravesada por preocupaciones y cuestiones de índole técnica y logística, así como por su resolución. Si bien la llegada del Programa, significó un salto exponencial en los recursos disponibles para la integración de TIC a las prácticas pedagógicas; hay algunos aspectos que pueden resultar obstáculos a futuro: la lentitud en la asignación de los cargos de administrador de red y la falta de conectividad registrada en muchas escuelas. En este sentido, sin los recursos adecuados para enfrentar estos desafíos, las posibilidades de uso de las netbooks en el espacio escolar se verían reducidas.
Existe consenso en las comunidades educativas acerca de los aportes del PCI en términos de: acceso, igualdad de oportunidades, justicia e inclusión social. Los estudiantes de sectores más desfavorecidos valoran con más fuerza los objetivos de inclusión digital, educativa y social como aspectos positivos.
El programa genera altas expectativas en los distintos actores, quienes mencionaron haber desconfiado de su efectividad, ante el primer anuncio de esta política pública, y que afirman estar altamente sorprendidos. En este sentido, existe una tensión en la percepción de los distintos actores y de los propios estudiantes frente a la recepción de la netbooks, ya que algunos reconocen el PCI como un derecho y otros lo identifican como una política asistencialista o un premio.
Los docentes, frente a la novedad de integrar las TIC en sus clases, reclaman tiempo y capacitación. Y, a pesar de las dificultades que pueden generarse inicialmente, reconocen que se encuentran frente a un proceso de cambio, que están dispuestos a transitar.
Es por ello, que desde el PCI, se promueve el uso educativo de las TIC como promotoras del desarrollo cultural fortaleciendo las capacidades necesarias para la producción de innovación y conocimiento; como una herramienta para el desarrollo y el crecimiento económico, social, cultural y político del país y la región.
El desafío consiste en valorar adecuadamente la experiencia y el camino recorrido por el PCI en su proceso de implementación y orientar los esfuerzos hacia la construcción de un sistema de información integral, de carácter permanente, que permita dar cuenta del progreso en términos de inclusión digital en el ámbito del sistema educativo. De este modo, se prevé contribuir a la construcción de una herramienta de carácter sistemático y permanente que genere información sobre algunas dimensiones específicas del avance en la reducción de las brechas de desigualdad.
Si querés acceder al informe completo ingresá en Informe completo de resultados 2010.pdf







